NYFF 9


NYFF 9

En el New York Film Festival dieron “Kanikosen”, un filme sumamente convencional, incluso narrativamente limitado, que tiene una premisa curiosa. Es una especie de manual de la lucha de clases. Una especie de “El Acorazado Potemkin” que transcurre en Japón, y que está inspirado en un libro de 1929. Así como hay textos que explican paso a paso cómo ciertas ideas pueden desarrollarse, este filme utiliza métodos similiares en un espíritu didáctico.

En la película nos encontramos con el contigente de un naviero pesquero, que trabaja en pésimas condiciones laborales y cuyos miembros buscan movilizarse para cambiar el curso de las cosas, para terminar con la opresión. Pese a lo relevante que es la aparición de películas como esta en tiempos donde al sistema económico y social le está entrando agua por todos lados, creo que la cinta continene sólo una mirada nostálgica, un salto hacia atrás, que no aporta nada a lo que podemos encontrar del tema en Wikipedia, o en el propio Sergei Eisenstein, en las películas de propaganda o en Charles Chaplin ( no sólo en “Tiempos Modernos”, también en “Un Rey en Nueva York”, que es un filme espectacularmente subversivo). A lo más “Kanikosen” le coloca un grado de humor, medio perverso, que en definitiva es un adorno para demostrar ciertas habilidades del director – Sabu- más que darle a la historia una mirada fresca. Es un filme que carece de una elaboración más acorde con los tiempos, no urga en la realidad, tampoco la reinterpreta, más bien se la juega por una representación teatral, por un mundo ya conocido.

Sin ninguna pretensión de por medio, pero con un grado de subversión mayor que “Kanikosen” y resultados más efectivos, apareció hace poco en cartelera un documental sobre Yes Men, un grupo que se dedica a poner el dedo en la llaga al capitalismo y a la globalización. Los tipos se hacen pasar por altos ejecutivos de empresas, intervienen en los medios de comunicación, utilizan la tecnología para hacer grandes sátiras, y lo consiguen de los modos más sencillos posibles. A la vez colocan en vitrina problemas de hoy, o dejan al descubierto las falencias, las contradicciones del sistema. Hasta la película de Michael Moore, “Capitalism: A Love Story” (que le da palos al mercado y llama a la revuelta social), o incluso “American Casino” (sobre las prácticas irresponsables en los préstamos inmobiliarios) son capaces de colocar a flor de piel o aterrizar en situaciones concretas, presentes en la cotidianeidad, y revelar injusticias, abusos o atropellos.