Notas sobre First Look 2

 

Una de las atracciones de First Look, la muestra de cine en el Museum of Moving Image, consistía en ver “Life Without Principle”, la nueva cinta de Johnnie To, de la cual se decía era la gran película con la crisis financiera como telón de fondo. Los resultados fueron un poco irregulares aunque debo admitir que me impresionaron sus primeros minutos y las ideas que pone en pie. Si bien transcurre en Hong Kong, el escenario es una suerte de gran olla con todas aquellas circunstancias que ocurrían al momento de la crisis global hace unos cuatro años: bancos e instituciones financieras oportunistas, imprudentes agentes inmobiliarios promoviendo la compra de bienes raíces, personas obsesionadas con ganar más. To agarra este particular momento y hace de él un thriller con tres historias entrelazadas: una agente bancaria aprovechadora que debe cumplir con las metas que le impone la plana ejecutiva, un policía y su familia a punto de comprar una vivienda que quizás no necesitan, un miembro de la mafia que requiere efectivo para poder pagar fianzas y otras obligaciones dentro del grupo. Todas las historias  - sin importar en que lado de la ley se está – tienen en común el dinero y el deseo de profitar, aunque lo que se respira finalmente detrás es el abrumante tema de la especulación, el hecho que silenciosamente este concepto haya superado lo meramente comercial y se haya apoderado de prácticamente todas las actividades de la sociedad. La película tiene una estructura operática y es una sumatoria de las distintas decisiones que toman los personajes mientras la turbulenta economía pasa de un extremo a otro, en lo que a números se refiere. Nadie que vea a To desplegando sus habilidades cinematográficas puede decir que el tipo no sabe lo que está haciendo. Pero así como es tremendo y ambicioso el tema, también es una carga que su película no puede sostener todo el rato  y al cabo de unos minutos pareciera descalibrarse o empantanarse en un sarpullido de distractores narativos que en definitiva eclipsan lo más interesante que hay en ella. Por eso al salir del cine ya se me habían olvidado tres cuartos de la cinta, pero sí seguía dando vuelta en mi cabeza el haber visto lo aberrante que es la existencia a la sola merced del mercado, quizás la principal señal de estos tiempos de agitación, molestia y desconcierto.