Entrevista con Eryk Rocha

 

Toda una sorpresa me resultó la aparición del brasileño Eryk Rocha en la constelación cinematográfica. Ya lleva un tiempo haciendo documentales, pero por alguna razón nunca había tenido la posibilidad de verlos. De hecho aún no he podido, pero se supone que Eryk me los va a mandar. Mi único acercamiento a su cine es, hasta ahora, su magnífica primera ficción, “Transeúnte”.  A pesar de estar colocada dentro de esa categoría, resulta demasiado palpable que tiene una conexión con el documental. “Transeúnte” es un ensayo cinematográfico sobre la soledad urbana. Tiene como protagonista a Expedito, un pensionado que camina y camina por la ciudad, siendo testigo de lo que ocurre a su alrededor. Deambulando por la calle hace algún trámite, va un bar, pasa al estadio o simplemente regresa a casa. Se trata de un trabajo en constante movimiento, en permanente transformación, que refleja la experiencia de una persona mutando emocionalmente hacia algo más.  El seguimiento de Expedito es reforzado por la idea de convertir a una ciudad como Río en un lugar irreconocible. Todas estas decisiones incrementan la experiencia placenteramente desorientadora, sensorial e hipnótica que termina siendo este filme

No es un detalle menor que Eryk sea hijo del legendario cineasta Glauber Rocha. Quizás la sorpresa o la satisfacción creció mucho más al ver que Eryk es un director que tiene su propia voz.  Al menos “Transeúnte” se encuentra en las antípodas de lo que hacía su padre. El minimalismo de este trabajo contrasta con en el cine maximalista, simbólico y declamativo desarrollado por Glauber. Dos modos distintos de ver el arte del cine.

De todas estas cosas conversé con Eryk cuando pasó por Toma 1.

Esta la entrevista con Eryk Rocha