Todos mienten

Es el segundo largo de Matías Piñeiro, otro de muchos cineastas argentinos jóvenes que vienen de la FUC (la Universidad del Cine). Gracias al apoyo de esta institución, más otros recursos y amigos,  consiguen hacer sus películas.

Este director estuvo en NYC presentando su filme en el MoMA, en los ya famosos Modern Mondays.

El cine de Piñeiro tiene una gran cuota de absurdo,  es un juego deudor del teatro  y de la historia del siglo 19 en Argentina. Todos sus personajes  -jóvenes que pasan unos días en una casa de campo- participan en largas tomas, donde declaman frases relativas a la escritura de una novela o a la preparación de un gran robo.

Lo más atractivo de su cine es el erotismo que trasuntan muchos de sus pasajes.

Aquí está la entrevista que le hice en Toma 1.