Cannes 4


Hoy fue un día de otra excelente película, “La Pivellina”. Es parte de la Quincena, está dirigida por Tizza Covi y Rainer Frimmel , y transcurre en una zona marginal de Roma. Es un trabajo prolijo, repleto de ternura, de cariño, de humor. Una inyección de humanidad directa a la vena. La historia es la de una familia que inesperadamente tiene que hacerse cargo de una bebé que ha sido abandonada por su madre. Desde el primer momento estamos en presencia de una avalancha de amor, de afectos hacia esta pequeña, que a su vez es un verdadero encanto. Los cineastas tienen un sensibilidad excepcional para capturar esos pequeños momentos, para registrar las cándidas y simples anécdotas que día tras día van apareciendo. Me impresionó mucho esa capacidad para registrar la camaradería, la naturalidad de todo. Quizás en en unas cuantas instancias el filme repite o refuerza algunas emociones, por lo que opera una especie de sobreexplicación de las cosas o un excesivo endulsamiento de lo que estamos viendo. En realidad son baches bastante pequeños, porque en general la mirada es acertada y en la mayoría de los casos diáfana.